Ley de Vida: Mientras más callado hagas tus cosas, mejor te saldrán¡¡¡
Seguramente
lo primero que se nos vendrá a la mente será el tema de la envidia y de hecho
esto tiene mucho peso, otros que defienden su costumbre de contar sus cosas,
asegurarán que muchas personas podrían prestarnos ayuda en algo que
necesitemos, apoyarnos o suministrarnos recursos de los cuales no dispongamos y
sí puede que tengan razón, pero aun así, defenderemos la tesis de que mientras
más prudente seamos con nuestras cosas, con lo que queremos conseguir, con lo
felices que somos, mejor nos irá.
Los pensamientos son energías y aun
provenientes de personas que nos quieren y nos admiran, pueden estar
contaminados por la envidia o por ese afán de que todos pasemos por los mismos
problemas, que para muchos resulta de consuelo, o bien el afán de estemos bien,
pero no mejor de lo que están esas personas que nos dedican sus pensamientos.
Y es que el amor
se presenta de muchas maneras y cada quien afronta la vida de una forma
particular, lo que es bueno para uno, no necesariamente lo es para otro, y eso
es válido, pero cuando sometemos lo que queremos, a donde nos gustaría llegar,
con quién queremos relacionarnos, a la opinión de los demás siempre habrá
alguien que intente cuestionarnos, que intente desalentarnos, que nos envidie,
que nos sobreproteja, que se angustie y nos contagie de miedos.
Por ello, lo más
recomendable es ser prudentes, no salir a la primera a contar nuestras cosas, a
exponer nuestras ideas, a buscar apoyo o reconocimiento. Si queremos
desahogarnos, escribamos un diario… A veces es preferible contarle nuestras
cosas a una persona totalmente desconocida en un sitio público, a riesgo de
pasar por locos o por no tener amigos, que contárselos a quienes de cualquier
manera se puedan afectar por nuestras decisiones o por nuestros cambios.
A fin de cuentas,
si a pesar de la recomendación decides seguir compartiendo tu vida y tus
intenciones con personas de confianza, está bien, pero al menos trata de
escuchar solo lo que te dice tu voz interior, que al final resultará siendo tu
mejor, más sincero y desinteresado consejero.
Mi sano consejo, apoyar nuestra confianza en Dios, contarle nuestras ideas si queremos desahogarnos, es la mejor guia y el mejor oido.
Espero este post te ayude y te permita orientar tus pensamientos, ideas y proyectos en direccion correcta y decidir a quien y con quien compartirlos. Dios nos Bendiga a todos...